La historia de un papel mojado

Publicado: 25 noviembre, 2012 en Nacional
Etiquetas:, , , , , , , , ,

Comentaba un viejo y brillante catedrático de Historia Moderna, que el nivel de un país se medía entre otras cosas, por la salida laboral de sus universitarios en situación de emergencia. No hacía aquella sentencia de manera gratuita. A sus setenta y muchos, observaba por aquellos días una España que había sucumbido a la lujuria del ladrillo y el hormigón. Y cuyos ríos de proyectos envueltos en sensacionales montañas de dinero público, iban a desembocar en un mar un tanto incierto.

Como un inquietante efecto dominó, hemos ido observando como el menguado gobierno de Zapatero y el angustioso aniversario de Rajoy, han ido adelgazando y asfixiando hasta límites impensables, un Estado de Bienestar que amenaza con pasar de ser raquítico, a  traslúcido. Pero… ¿qué efectos ha tenido en los profesionales con estudios superiores?.

La estadística que ofrece la OCDE es de un desempleo que entre los licenciados de España supera el 12%, en números, más de un millón en paro. Es decir, nueve puntos más que la media europea, lo que no deja de ser un indicador más – no  todo se mide por la prima de riesgo- de la pobreza a la hora de ofrecer soluciones del gobierno de Mariano Rajoy -otrora, de Zapatero. En cinco años hemos triplicado la inactividad entre los titulados superiores. Consecuencia entre otras, de un recorte presupuestario de más de 800 millones de euros (¿A qué sucursal habrán ido a parar?) que ha puesto la soga al cuello a la investigación española. Inversiones en centros de primer orden que ahora comienzan a echar la llave por la imposibilidad de subsistir entre probetas. Incluso Bruselas ha dado un toque de atención a nuestro país, estancado en el puesto 18 del ranking europeo de I+D + i. Si tan solo se le dedica un 1,39 % del PIB, resulta imposible competir con una media europea del 3%.

Es como plantear que el Ferrari de Fernando Alonso pudiera adelantar al Red Bull de Vettel sin alerón ni queroseno. Esta asfixiada España nunca debió plantear su eventual resistencia a la crisis sin cimentar sus bases de una manera sólida. La inversión en I + D + i no era necesaria, sino de una esencia vital para la subsistencia de cualquier potencia. Aumentar la productividad, reducir los costes de producción, innovar en la industria tecnológica… no son más que el riego de una planta agradecida.  De hecho, los países que menos aportaron entre 2004 y 2009 fueron Grecia, España, Italia y Portugal, ¿coincidencia?. Por ello, no dejan de sorprender las intenciones de De Guindos, cuando hablaba al respecto de “gastar menos, pero más eficientemente”. Algo paradójico, ¿como se gastaba antes?, ¿es que si gastamos cincuenta va a ser más efectivo que invertir setenta?, ¿es que esa diferencia en personal, maquinaria y productos para peor será positiva?. La respuesta parece clara. Con la ciencia en números de 2005, y con una inversión en Educación un 14% menor que en el fatídico 2012.

Como parece inevitable en los tiempos que corren, cayendo en un súbito vacío incierto para los profesionales del futuro y del presente, capados desde su nacimiento, y cuya valía no deja de ser pasto de cultivo para el exilio. Licenciados, cuyo diploma parece últimamente condenado a estar guardado con cerrojo en un cajón, como papel tristemente mojado.

O tempora, o mores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s